El Estudio de Danza Lidia Gorrachategui y las peñas Los Amigos, Harúspices y Los Canuthi han protagonizado, junto con la Charanga Los Primos, uno de los desfiles más esperados del Carnaval en Tomelloso. Han sacado a la calle criaturas del fondo del mar, muñecas de ayer y hoy, la historia de amor de Romeo y Julieta y un viaje a luna muy particular
Viajar a las profundidades del mar o hasta la luna, dejarse conquistar por el espíritu de Romeo y Julieta o bailar al ritmo de unas animadas muñecas de ayer y hoy es lo que, este lunes de Carnaval, han propuesto al público las peñas locales en uno de los desfiles más esperados de estas fiestas en Tomelloso. Un colorido y entusiasta desfile en el que no han faltado la espectacularidad, el brillo y las elaboradas coreografías de Los Amigos, Harúspices y el Estudio de Danza Lidia Gorrachategui, ni la originalidad y el sentido del humor de Los Canuthi. Tampoco la música festiva de la Charanga Los Primos, que abrían la marcha, con los temas más pegadizos del cancionero popular.
Con mucho entusiasmo han desfilado por la Avenida Juan Carlos I Barbies esquiadoras, princesas y cow girl; unas Nancys muy hippies y las más populares Monster High y Bratz, de la mano del Estudio Danza Lidia Gorrachategui. 250 personas de todas las edades han participado con este grupo bailando al ritmo de de Barbie Girl, Golden, Abracadabra, de Lady Gaga o I wanna go, de Britney Spears.
Los Amigos han desvelado El Secreto de las Profundidades del Mar con un vistoso montaje que ha incluido tres elementos móviles, un vehículo con música y un variado elenco de personajes de la mitología marina y criaturas que habitan el fondo del mar. Con enérgicas sirenas y tritones de vivos colores, ha cautivado al público esta peña, de la que forma parte cerca de un centenar de miembros.
Harúspices ha encontrado inspiración este año en Romeo y Julieta. Una representación de la romántica historia de dos enamorados y de odio de dos familias, los Montesco y los Capuleto, imaginados por Shakespeare. A ritmo de música vibrante y espectaculares coreografías, como cada año, la peña tomellosera ha sacado a la calle sus mejores galas y mucho corazón, para ganarse al público. 275 personas, 4 carrozas artísticas, una de ellas con las figuras de los amantes de Verona, de grandes dimensiones,y cinco elementos móviles han formado parte de su espectacular montaje.
Cerrando el desfile, Los Canuthi han viajado este año a la luna, porque en la tierra, dicen, “ya no hay quien viva”. Ingenieros aeronáuticos, personal de la “Guasa”, representantes de distintos gremios, personajes populares, un niño Jesús muy crecido y hasta varias gallinas han formado parte de la expedición al satélite donde, aseguran “todo son ventajas”: “no pesa el cuerpo, no pesan las penas, no pesan los años y las resacas flotan”. Además, “todo el mundo parece más alto, más guapo y con mejor tipo”. Y, por si eso fuera poco, allí no hay “colores chillones”, ni “modas absurdas”, ni tráfico, ni obras, “ni vecinos taladrando un domingo”. Y para llegar hasta allí han diseñado una rampa de lanzamiento con centro de seguimiento y un cohete de tecnología ultramoderna. Un toque de originalidad y sentido del humor para cerrar un desfile que, a pesar del frío, ha congregado en la avenida Juan Carlos I a cientos de personas para disfrutar con las propuestas de las peñas locales.
El Estudio de Danza Lidia Gorrachategui y las peñas Los Amigos, Harúspices y Los Canuthi han protagonizado, junto con la Charanga Los Primos, uno de los desfiles más esperados del Carnaval en Tomelloso. Han sacado a la calle criaturas del fondo del mar, muñecas de ayer y hoy, la historia de amor de Romeo y Julieta y un viaje a luna muy particular
Viajar a las profundidades del mar o hasta la luna, dejarse conquistar por el espíritu de Romeo y Julieta o bailar al ritmo de unas animadas muñecas de ayer y hoy es lo que, este lunes de Carnaval, han propuesto al público las peñas locales en uno de los desfiles más esperados de estas fiestas en Tomelloso. Un colorido y entusiasta desfile en el que no han faltado la espectacularidad, el brillo y las elaboradas coreografías de Los Amigos, Harúspices y el Estudio de Danza Lidia Gorrachategui, ni la originalidad y el sentido del humor de Los Canuthi. Tampoco la música festiva de la Charanga Los Primos, que abrían la marcha, con los temas más pegadizos del cancionero popular.
Con mucho entusiasmo han desfilado por la Avenida Juan Carlos I Barbies esquiadoras, princesas y cow girl; unas Nancys muy hippies y las más populares Monster High y Bratz, de la mano del Estudio Danza Lidia Gorrachategui. 250 personas de todas las edades han participado con este grupo bailando al ritmo de de Barbie Girl, Golden, Abracadabra, de Lady Gaga o I wanna go, de Britney Spears.
Los Amigos han desvelado El Secreto de las Profundidades del Mar con un vistoso montaje que ha incluido tres elementos móviles, un vehículo con música y un variado elenco de personajes de la mitología marina y criaturas que habitan el fondo del mar. Con enérgicas sirenas y tritones de vivos colores, ha cautivado al público esta peña, de la que forma parte cerca de un centenar de miembros.
Harúspices ha encontrado inspiración este año en Romeo y Julieta. Una representación de la romántica historia de dos enamorados y de odio de dos familias, los Montesco y los Capuleto, imaginados por Shakespeare. A ritmo de música vibrante y espectaculares coreografías, como cada año, la peña tomellosera ha sacado a la calle sus mejores galas y mucho corazón, para ganarse al público. 275 personas, 4 carrozas artísticas, una de ellas con las figuras de los amantes de Verona, de grandes dimensiones,y cinco elementos móviles han formado parte de su espectacular montaje.
Cerrando el desfile, Los Canuthi han viajado este año a la luna, porque en la tierra, dicen, “ya no hay quien viva”. Ingenieros aeronáuticos, personal de la “Guasa”, representantes de distintos gremios, personajes populares, un niño Jesús muy crecido y hasta varias gallinas han formado parte de la expedición al satélite donde, aseguran “todo son ventajas”: “no pesa el cuerpo, no pesan las penas, no pesan los años y las resacas flotan”. Además, “todo el mundo parece más alto, más guapo y con mejor tipo”. Y, por si eso fuera poco, allí no hay “colores chillones”, ni “modas absurdas”, ni tráfico, ni obras, “ni vecinos taladrando un domingo”. Y para llegar hasta allí han diseñado una rampa de lanzamiento con centro de seguimiento y un cohete de tecnología ultramoderna. Un toque de originalidad y sentido del humor para cerrar un desfile que, a pesar del frío, ha congregado en la avenida Juan Carlos I a cientos de personas para disfrutar con las propuestas de las peñas locales.